martes, 20 de octubre de 2015

LA OTRA

No se cual es la mejor manera de comenzar con esta historia, que quizá sean muchas, porque cuando eres la otra, ni siquiera el cuento es totalmente tuyo...

Le conocí por internet ¿bastante cómico no? muy del nuevo siglo, claro, ajá... Mi novio y yo habíamos terminado, por otra y yo, reaccioné simplemente enviando todo el odio posible a través de las pantallas. Un mensaje directo, mi teléfono vibró mientras yo sostenía mi vaso con ron en la mano aún temblorosa. 

"No tienes cara de estúpida, el estúpido ha sido él" - fue el mensaje que leí al revisar mi bandeja de entrada, "pero a la que hieren siempre es a mí, me pasa demasiado, el problema soy yo" respondí, y me sentí estupidísima por un momento, ¿le estás contando tus problemas a un tipo que ni conoces? Bah, a fin de cuentas no sería la primera vez y estaba lo suficientemente borracha como para dejar de responder. Esa fue nuestra primera conversación y a partir de allí, se volvieron habituales, la primera vez que nos encontramos ni siquiera existía una intención real por crear algo más ¿o si? Al menos no existió de mi parte... Nos encontramos por allí, tomamos par de fotos y bebimos unas cervezas, me escuchó, como nadie lo había hecho antes y eso me gustó, allí comenzó todo.

No fueron necesarias las demostraciones públicas, la mirada habló por los dos, pero siempre estuvimos distantes. tú allá y yo aquí, a muchos kilómetros que no me permitieron descubrir el fallo en tus mentiras, no me hablaste de ella, jamás las mencionaste y para mí no existía, si, yo sabía que habías estado en una relación, de mucho tiempo, pero pensé que todo había terminado, nosotros hablábamos acerca de muchas cosas, pero a ella nunca la mencionaste, y yo, decidí hacerme la loca mientras tanto, a pesar de la corazonada que me advertía "nada bueno saldrá de esto" y así mismo fue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario